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El estadio merengue fue una montaña rusa

Aplausos y silbidos de todo tipo en el Bernabéu

Escrito por Juan José Lahuerta

Domingo, 29 Enero 2017 22:47
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Danilo y Cristiano fueron pitados.

Con los pinchazos del Sevilla y del Barcelona y, después de ser eliminado ante el Celta de Vigo en la Copa del Rey, el Real Madrid recibió a la Real Sociedad con un llamamiento previo a su afición, a la que pidió ayuda y un comportamiento generoso con unos jugadores tocados por los últimos resultados.

La entidad madridista utilizó a Sergio Ramos y a Lucas Vázquez como altavoz del vestuario. Ambos hablaron con el club blanco y sus declaraciones fueron colgadas en la página web oficial del Real Madrid. La consigna era clara: comunión entre público y jugadores.

"Afrontamos el partido contra la Real Sociedad con muchas ganas. Tenemos un encuentro complicado y un rival muy difícil, que está temporada está jugando muy bien al fútbol. Por encima de todo, la afición y nosotros tenemos que ser un equipo invencible. Estoy convencido de que juntos podemos ganar la Liga", dijo el capitán del Real Madrid.

El caso es que algún jugador estaba en el punto de mira por sus últimas actuaciones. Toda ayuda era poca para animar a nombres como Danilo o Karim Benzema, no muy afortunados en sus últimos partidos y a los que más presión, sobre todo al primero, podía no venir bien.

Sin embargo, antes del inicio del choque los dos fueron silbados cuando sus nombres sonaron por la potente megafonía del estadio Santiago Bernabéu, que no perdonó al defensa brasileño y al delantero francés.

El silbato del árbitro Mario Melero López inició el partido sin que ese llamamiento a la afición pareciera haber funcionado. Danilo y Benzema recibieron sus primeros pitidos cuando tocaron los primeros balones. Un sector del público del Bernabéu silbó y el otro se mostró indiferente.

Además, por la forma en la que se desarrolló el partido, con un Real Madrid aburrido, sin ideas, con errores continuos y alejado de su mejor versión, el público no sintió que debía animar a un grupo que poco a poco fue escuchando como otros nombres se unían a los de Benzema y Danilo como foco de las críticas.

Uno de ellos fue Cristiano Ronaldo, que en un par de acciones en las que falló fue silbado tímidamente por la parte más crítica del Bernabéu. El portugués, se revolvió contra su público en tres ocasiones. En la primera, por televisión se pudieron leer en sus labios palabras gruesas hacia la grada. En la segunda y en la tercera, evidenció gestos de contrariedad por la actitud de su público.

El gol del croata Mateo Kovacic al filo del descanso, con una asistencia de Cristiano, calmó un poco los ánimos. La Real Sociedad, con mucho orden, había conseguido crear tensión en el Bernabéu, ansioso por recuperar alguno de los mejores días de la racha de 40 partidos sin perder que acabó hace muy poco.

Con ventaja en el marcador, el Real Madrid saltó al terreno de juego en la reanudación con un poco más de ideas y algo mejor colocado. Aún así, muchos siguieron sin alcanzar su mejor nivel y el Bernabéu volvió a tomarla con Benzema poco antes de ser sustituido en el minuto 66 por Álvaro Morata.

En ese momento, el estadio madridista tuvo un instante de piedad y aplaudió tímidamente al jugador francés, que completó un mal partido y no consiguió redimirse ante su público

Quién sí lo consiguió fue Cristiano, que antes del cambio de Benzema marcó el segundo gol después de un gran remate picado ante Rulli. El portugués se tiró al césped aliviado para celebrar el gol y su nombre volvió a ser coreado. Cuando se levantó, sonrío y, en esta ocasión, no se mostró contrariado con su público.

Al final, fueron premiados el voluntarismo y el buen desborde de Lucas Vázquez, uno de los dos jugadores que hizo un llamamiento a la hinchada merengue, y el buen gol de Cristiano, que en la primera parte fue silbado y en la segunda aplaudido.

El resto, sobre todo a quienes apuntaban los focos, o pasaron entre la mayor indiferencia o fueron criticados. El público del Bernabéu no pasó página por los últimos resultados y centró sus críticas en varios nombres.

Incluso Esteban Granero, cuando saltó al terreno de juego, fue más aplaudido que muchos jugadores del Real Madrid. Sólo fue superado por Lucas Vázquez, que, cuando fue sustituido, justo tras asistir a Álvaro Morata en el tercer gol del partido, fue ovacionado.

Ese fue el único gesto del Bernabéu, que reconoció el trabajo bien hecho y volvió a criticar a los mismos de casi siempre en una noche fría de invierno y extraña en la grada. El estadio del Real Madrid fue una montaña rusa de opiniones. Nadie se puso de acuerdo, pero el Real Madrid acabó más líder la jornada. En eso, sí que coincidieron los 60.000 espectadores que fueron a ver a sus jugadores.

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